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Influencer polaca Marta Rentel vende "su amor" como NFT

El comprador anónimo tendrá "todos los derechos" del "amor digital" y podrá tener una cita con Marta Rentel en el mundo real. Ahora ella quiere sacar toda una gama de emociones en NFT.  

Una influencer acaba de convertirse la primera persona en el mundo en vender su amor en formato de token no fungible (NFT). Lo hizo por u$s250.000 a un seguidor desconocido.
Marta Rentel es polaca, tiene 26 años de edad, y 655.000 seguidores. Y con su acción al vender su “amor digital” acaba de marcar un nuevo hito en las historia del mundo cripto.

Los NFT son activos digitales escasos basados en Blockchain que pueden representar prácticamente cualquier objeto del mundo -real o digital. Un meme, un tweet, una canción, una obra de arte, un artículo de videojuego, código genético… y hasta emociones, aparentemente.

La ventaja de estos activos coleccionables es que pueden fungir como derechos de propiedad. Además, al estar basados en la tecnología de cadena de bloques, son objetos virtuales inalterables y eternos.

“El amor es un deseo de volver a ser completo. Y para ello siempre se necesita la segunda mitad. Incluso las cosas digitales deben someterse a las leyes eternas que nunca cambian“, se lee en la página web de la influencer.

De acuerdo con un reportaje de Insider, un comprador desconocido pagó 1 millón de zloty polacos (250 mil dólares estadounidenses) por el NFT de Rentel. La transacción se realizó el pasado 13 de julio, aunque la identidad del usuario no ha sido revelada. Ahora, él tendrá “todos los derechos” del “amor digital” de la influencer.

Además de su "amor digital", el comprador podrá tener una cena real con la influencer.

Pero no es todo, Marta Rentel ahora analiza vender otras emociones, que en principio lo recaudado sería con fines benéficos.

“Si consigo acuñar mi amor digital y encontrar mi segunda mitad, ¿por qué no habrían de seguir otros sentimientos y emociones?“, adelantó.

Ella no es la primera en llevar a cabo un experimento similar. De hecho, Rentel se inspiró en el artista italiano Salvatore Garau, quien vendió una escultura invisible titulada “Io sono” (que se traduce como “Yo soy“) por poco más de u$s$18.300 en mayo.

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