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Fuente: TN

Alberto Fernández y los ejes económicos de su discurso: deuda, fuga de dólares, retenciones e inflación

El Presidente criticó con dureza a los formadores de precios y advirtió que los acreedores "juegan fuerte" en la negociación de la deuda.

El discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso incluyó un diagnóstico de la "herencia recibida", un repaso de las medidas que tomó el Gobierno de Alberto Fernández en poco menos de tres meses de gestión y lineamientos de política económica a futuro, entre ellos un control de la formación de precios en supermercados, evaluación de la "fuga de capitales" y proyectos de ley para fomentar la inversión en Vaca Muerta.

En la radiografía de la economía que dejó su antecesor en el cargo, Mauricio Macri, el jefe de Estado mencionó el aumento de la desocupación que alcanzó el 9,7% de la población, la inflación de 53,8% de 2019, el problema de la deuda pública, afirmó que el país "está en una profunda recesión hace dos años" y aseguró que "el 60% de las obras públicas están paralizadas".

La "fuga de capitales", en la mira del Banco Central

Fernández adelantó que el Banco Central investigará la "fuga de capitales" que tuvo lugar durante las crisis financieras de lo últimos dos años y que buscará establecer "responsables" dentro de la gestión pública del Gobierno de Mauricio Macri y comprobar "quién se benefició" con la salida de dólares del país.

"Todos hemos visto impávidos cómo los dólares que deberían haber financiado el desarrollo productivo, acabaron fugándose del sistema financiero, llevándose los recursos y dejándonos la carga de la deuda", comentó ante la Asamblea Legislativa.

"Debemos saber lo que pasó, quiénes permitieron que ello suceda y quiénes se beneficiaron con esas prácticas. Necesitamos no hacernos los distraídos ante lo ocurrido porque el riesgo que acarrea tal distracción es la concreción de un daño inmenso que deberían soportar varias generaciones de argentinos", indicó.

En ese sentido, llamó a un "nunca más" sobre los procesos de endeudamiento. "Nunca más a un endeudamiento insostenible. Nunca más a decisiones que se toman con ínfulas tecnocráticas de la noche a la mañana, a espaldas del pueblo. Nunca más a la puerta giratoria de dólares que ingresan por el endeudamiento y se fugan dejando tierra arrasada a su paso", concluyó.

Negociación con los acreedores: "No hay acuerdo mágico ni milagroso"

Marzo será un mes clave para la reestructuración de la deuda. El calendario oficial de renegociación incluye la presentación oficial de la oferta de canje a los acreedores y las primeras respuestas de los bonistas. En ese sentido, Alberto Fernández criticó a los tenedores extranjeros de la deuda, sobre quienes afirmó que "juegan fuerte".

"En el tema de la deuda hay muchos intereses en juego. Hay gente con intereses distintos a los del país, que no duda en jugar fuerte. Esta es la hora de definir de qué lado va a estar cada uno. Nosotros estamos del lado del pueblo", explicó.

Respecto a la aprobación de la ley para habilitar la negociación de la deuda, Fernández agradeció "a la oposición el apoyo en el Congreso para poder reestructurar la deuda". "Más apoyos serán necesarios si como país queremos salir bien parados de esta crisis de deuda impagable. La aprobación legislativa de las políticas de endeudamiento debería ser la regla para proteger a la Argentina de los ciclos de sobreendeudamiento en los que recurrentemente cae", apuntó.

Además, en línea con lo que había planteado Martín Guzmán ante la Cámara de Diputados, el jefe de Estado adelantó que el Gobierno no buscará un ajuste mayor en las cuentas públicas. "No hay peor alternativa que la austeridad fiscal en las recesiones. Más ajuste lleva a más recesión, a menos oportunidades, más pobreza, más desigualdad, más exclusión. No vamos a pagar la deuda a costa del hambre y la destrucción de sueños de los argentinos y las argentinas", dijo.

En ese sentido, aseveró que durante marzo el Palacio de Hacienda hará una propuesta "firme" a los acreedores para reestructurar la deuda pública. "Ningún acuerdo con los bonistas va a ser mágico ni milagroso. Necesitamos una acuerdo que le permita a la Argentina volver a ponerse de pie. Debemos tomar compromisos que sí se puedan cumplir", completó.

Inflación: los "vivos" y los "bobos"

Al hacer referencia al problema de la inflación, que en 2019 alcanzó su nivel más alto desde 1991, el presidente dijo que el Gobierno trabaja "para disminuir las causas macroeconómicas" de la suba de precios, consideró que "ya ha comenzado a dar incipientes resultados" y aseguró que "también trabajamos para crear una política de defensa del consumidor que evite los abusos".

Al respecto, subrayó que el Poder Ejecutivo buscará "fortalecer los mecanismos de defensa del consumidor y lealtad comercial". "Estamos analizando las estructuras de costos de los eslabones de la producción, para trabajar en las diferentes relaciones entre intermediarios, logística, canales de comercialización y evitar los abusos de posición dominante. Vamos a fortalecer también los mecanismos de defensa del consumidor y lealtad comercial", continuó.

"Este Gobierno Nacional se va a poner al frente de la batalla contra la inflación usando todas las herramientas legales con las que cuenta. No es posible que con la moneda estabilizada y las tarifas congeladas al igual que los combustibles, el precio de los alimentos siga creciendo", cuestionó.

"Vamos a exigirles total responsabilidad a los formadores de precios. La Argentina no resiste más el abuso de quienes preservan su rentabilidad a costa de consumidores condenados a pagar sus excesos preventivos. Debemos terminar con la Argentina de los 'vivos' que se enriquecen a costa de los pobres 'bobos' que estamos condenados a pagar lo que consumimos", se explayó el mandatario.

"No solo es un imperativo económico sino también es un imperativo moral. Los pícaros que especulan subiendo los precios no tiene cabida en esta Argentina", cerró al referirse a ese tema.

El pedido de "esfuerzo" al campo, en medio de la tensión

La semana pasada trascendió que el Gobierno evaluaba una suba en el cobro de derechos de exportación a la soja de 3 puntos porcentuales, para llevarlo así a 33%. El ministro de Agricultura Luis Basterra se reunió con la Mesa de Enlace agropecuaria y les dijo que aún "no es decisión" tomada, aunque el Presidente habló del tema ante la Asamblea Legislativa.

"Hemos hecho una propuesta generosa en materia de derechos a las exportaciones en la que solo se incrementa 1 de un total de 25 cultivos que hoy están afectados por esos derechos", apuntó el mandatario.

"La propuesta que hemos sometido a consideración del sector, que además preserva la situación de los pequeños productores, respeta en un todo las condiciones que nos fueran impuestas por la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva", explicó.

"Ello resulta absolutamente favorable para muchos cultivos pero particularmente para el desarrollo de las economías regionales. Yo aspiro a que esta vez, a través del diálogo, encontremos el camino que nos conduzca a sostener el desarrollo y a preservar las cuentas públicas", analizó.

"En este proceso de desarrollo económico federal y en un marco de crisis fiscal como el que vivimos, el campo debe ser un protagonista importante. Los hemos convocado para que con su esfuerzo colaboren en la lucha contra el hambre. Los horticultores, los productores de fruta, de cereales, de carne o de leche tienen mucho que dar a los que necesitan", dijo el jefe de Estado.

"Pero también deben hacer el esfuerzo aquellos que producen y exportan porque tienen mejores condiciones en la Argentina de hoy. Que el campo crezca es uno de nuestros objetivos. Nos hemos ocupado de mejorar las condiciones para que los productores del campo tengan un acceso más fácil al crédito. Hemos cuidado que el precio de los combustibles no los afecte tampoco. Una divisa estabilizada ayuda mucho a la hora de comprar insumos", aseguró.

Lo que viene: la ley Vaca Muerta

El primer proyecto de ley que anunció Alberto Fernández para ser tratado próximamente en el Congreso fue el conocido como "ley Vaca Muerta", que apunta fomentar las inversiones privadas en esa formación hidrocarburífera para impulsar la producción y las exportaciones de ese sector.

"Iniciamos una renovada batalla nacional por el gas y el petróleo. Los hidrocarburos serán una palanca para el desarrollo productivo de nuestro país. Vamos a extraer los recursos a partir de un entramado productivo tecnológico y diversificado en todas las provincias argentinas, motorizando la creación de empleos de calidad, el desarrollo local de las comunidades, la innovación tecnológica, el desarrollo de nuevas empresas y la incorporación de los desafíos de la industria 4.0", explicó el Presidente.

"Por eso, enviaré a este Congreso un proyecto de Ley para el desarrollo del sector hidrocarburífero y minero que promueva y estimule la inversión nacional e internacional en el sector y facilite el desarrollo de la cadena de valor industrial, tecnológica y de servicios que nos permita crear cientos de miles de empleos directos e indirectos en los próximos años", adelantó.

Por último, explicó que el Gobierno busca modificar la ley de Economía de Conocimiento, que había sancionado la gestión de Macri y que fue derogada por Fernández. Incluirá sectores intensivos en conocimiento como software, biotecnología y robótica. "La ley incorpora una perspectiva de género y federal para la generación de empleo, facilita el ingreso de PyMEs, genera incentivos para aumentar las capacidades de investigación y desarrollo y la sustentabilidad ambiental en el sector productivo", finalizó.

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