Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.24siete.info/a/246643

El arzobispo invitó a vivir la juventud de la Iglesia en la misa crismal

En la tradicional renovación de la liturgia católica con todo el clero de su jurisdicción, monseñor Ramón Dus invitó a “vivir la juventud de la Iglesia”, como un desafío fundamen­tal de los nuevos tiempos.

En un micoestadio del club Sarmiento colmado de fieles, anoche en la Misa Crismal oficiada por el arzobispo de Resistencia Ramón Dus y los sacerdotes de la diócesis, oraron y pidieron a los feligreses “rezar por los que menos tienen y por todos los sectores sociales que más están sufriendo y padeciendo un momento social del país que es muy crítico, complicado y desafiante”.

Monseñor Dus, hizo además una mención especial a sectores específicos que están pasando un duro momentos como los docentes, jubilados “y muy especialmente nuestros niños”, agregó.

La Misa Crismal, celebrada en el Club Atlético Sarmiento, en el marco de la Semana Santa Cristina, contó con la presencia de unos 3000 fieles y fue declarada de Interés Municipal por el intendente Jorge Capitanich, presente en el oficio religioso, a través de la Resolución 821.

En la misa, se realizó la consagración del Santo Crisma y la bendición de oleos y aceites (para los enfermos y los que se van a bautizar); y se renovó las promesas sacerdotales. “Ser joven, más que una edad es un estado del corazón. Por eso una institución tan antigua como la Iglesia ha podido y puede renovarse y volver a ser joven en diversas etapas de su larguísima historia. En realidad, en sus momentos más trágicos, siempre ha sentido el llamado a volver a lo esencial del primer amor” dijo monseñor Dus.

“Esta celebración es un vértice en el año para nuestra comunidad. Es por eso que en este momento donde se vive una realidad muy difícil, estrecho y desafiante, debemos re-pensar desde nuestra fe, y renovar y profundizar nuestra presencia, responsabilidad y compromiso y resaltar nuestro sentido de la solidaridad”, destacó monseñor Dus.

El arzobispo hizo un fuerte llamado a la comunidad en un tiempo muy difícil, donde la Iglesia Católica “no es ajena a una dura realidad que nos golpea a todos, y que lo vemos diariamente en hermanos que se acercan a nosotros, tanto en forma espiritual como también a pedir un plato de comida”, destacó.

¿Te gustó esta nota? 
 

Lo que tenés que saber

Más de Sociedad

Contacto Urbano