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El secreto de belleza de Meghan Markle: practicar yoga facial

El secreto de belleza de la duquesa de Sussex es muy sencillo de realizar, relaja la piel y promete muchos beneficios para todas, sin coronita.

 
 
 

¿Relajación y rejuvenecimiento al mismo tiempo? El yoga facial promete estos beneficios y es por eso que se impuso entre las celebrities como una rutina de belleza que cumplen a rajatabla. Es el caso de la flamante esposa del príncipe Harry, Meghan Markle, que luce una piel natural, de aspecto juvenil, casi perfecto, a sus 37 años. Parece ser que el secreto del cutis ideal se aleja cada vez más de tratamientos estéticos y cosmética de lujo y si está relacionada con una serie de ejercicios a realizar con dedicación todos los días.

Los músculos de la cara también se estresan y el yoga facial es una buena técnica de relajación; pero al mismo tiempo representa una solución para mejorar la circulación sanguínea, lo que recupera la elasticidad y firmeza de la piel. ¿Cómo?

Un estudio de la Universidad de Northwestern en los Estados Unidos en mujeres de mediana edad (25 a 27 años) demostró que si se realiza un programa de ejercicios faciales diarios durante 30 minutos a las 20 semanas mejora la apariencia facial.

Según las conclusiones de Murad Alam, vicepresidente y profesor de dermatología de la facultad de medicina de dicha universidad, con el paso del tiempo, la producción de colágeno y elastina en la dermis disminuye, también decae la presencia de ácido hialurónico, lo que hace que la piel luzca menos turgente, más delgada, que evidencie una pérdida de firmeza y luminosidad. La grasa entre el músculo y la piel se reduce. Al trabajar el músculo, su crecimiento aporta mayor volumen. El movimiento es esencial para mantener a los músculos activos, estos son el primer sostén de la piel, si permanecen inactivos sus fibras se atrofian y tienen una irrigación deficiente. El movimiento contribuye a mejorar la oxigenación de los tejidos y, por tanto, activa las funciones celulares y la microcirculación.

El yoga facial permite recuperar la elasticidad de la piel, oxigenarla, aumentar el nivel de hidratación, suavizar las expresiones faciales, eliminar tensiones en los músculos de la cara, atenuar arrugas. A su vez la circulación produce colágeno, responsable de dar firmeza, y tiene un efecto de drenaje que elimina impurezas. Es también beneficioso para párpados caídos y ojeras.

Directamente desde Oriente

A Fumiko Takatsu, instructora de yoga japonesa, se la conoce como la creadora del yoga facial, en su página https://faceyogamethod.com/, muestra la técnica y tips para ejercitarlo. Otra experta en el tema es Maiko Tahara que tiene su centro en Madrid, en su página https://yogafacial.es publica videos con ejemplos de la práctica.

Para poner en práctica

Los ejercicios de yoga facial son bien sencillos. Conviene incorporarlos a la rutina de belleza, por cinco o diez minutos, a la mañana al levantarse o antes de ir a dormir, siempre frente al espejo. Cada movimiento requiere repeticiones por unos 10 a 20 segundos. Algunos de los movimientos del yoga facial son:

  • Inhalar y dirigir la respiración al entrecejo, exhalar y aflojar.
  • Inhalar y relajar los párpados, la mirada, la mandíbula, los labios, la lengua.
  • Inflar y desinflar los cachetes.
  • Succionar las mejillas y mantener por 15 segundos.
  • Colora los dedos índice sobre el surco nasaolabial, abrir la boca sonriendo y estirando tanto como se pueda.
  • Colocar los dedos índice y medio sobre el labio superior, formar una O con la boca apretando los labios.
  • Colocar los dedos índice y medio sobre el labio superior y hacer el gesto de dar un beso.
  • Sacar la lengua hacia afuera lo más que se pueda y llevar la cara hacia arriba.
  • Inclinar la cabeza hacia atrás suavemente, mirar al techo y hacer el gesto de dar un beso.
  • Colocar la punta de los dedos en la parte superior del cuello y deslizarlos hacia abajo al tiempo que se inclina la cabeza hacia atrás.
  • Pellizcar suavemente con ambas manos la mandíbula, utilizar los dedos índice, medio y pulgar.
  • Inclinar la cabeza hacia atrás y mover la mandíbula hacia arriba y hacia abajo.
  • Recorrer con la lengua la parte interior de los labios, surco nasogeniano y barbilla hacia un lado y luego hacia el otro.
  • Realizar pequeños pellizcos en toda la cara con el pulgar y el dedo índice.

ASESORARON: Dafne Schilling, instructora de yoga ( @dafneschilling) y Carol Rey, instructora de hatha y ashtanga yoga ( @carolrey_).

 
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