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Duelo de diamantes en Buckingham Palace: ¿Quién llevó la tiara más grande?

Kate Middleton, la reina Isabel II, Camilla de Cornualles y Máxima de Holanda sacaron las mejores piezas de su joyero real. Todo un despliegue de perlas y diamantes.

En plena visita oficial de los reyes de Holanda a Gran Bretaña, por la noche se produjo uno de los momentos más esperados: el banquete de gala. Una ocasión para ver algunas de las joyas más espectaculares de las monarquías europeas y que la casa real británica y la holandesa no desaprovecharon. Pocas veces se puede disfrutar de semejante número de diamantes, perlas, zafiros y esmeraldas juntos en una misma sala. También estas joyas están cargadas de historia, simbolismo y significado sentimental. Es el pulso de diamantes con el que se escribe la historia de las monarquías.

La tiara de las mujeres de Gran Bretaña e Irlanda

Esta pieza es una de las favoritas de la reina Isabel II y casi podría decirse que es uno de sus básicos, pues recurre a ella para multitud de actos oficiales. La historia de esta tiara se remonta a 1893, año en el que Garrard la creó. Fue un regalo que la princesa Mary de Teck recibió el día de su boda con el príncipe Jorge, duque de York. Un grupo de mujeres, encabezado por lady Eva Greville, recaudó fondos para este regalo tan especial, de ahí su nombre: Las mujeres de Gran Bretaña e Irlanda. La campaña de recaudación tuvo tal éxito que sobró mucho más dinero del que necesitaban y este excedente de fondos fue donado por la reina Mary para ayudar a las viudas e hijos de los marineros fallecidos en la batalla frente a las costas de Trípoli. La tiara estaba formada originariamente por diamantes, oro, plata y 14 perlas que remataban las flores de lis de la misma. La joya contaba con tres partes desmontables que permitía llevarla como tiara, corona o collar. Fue en 1914 cuando la reina Mary decidió reemplazar las perlas por 13 diamantes y la base de la tiara se desmontó para poder ser llevada como diadema. Esta pieza pasó a formar parte del joyero de Isabel II cuando esta se casó con el príncipe Phillip en 1947 y se convirtió en una de sus joyas favoritas. Isabel II la llevó por primera vez durante el funeral de su padre, el rey Jorge VI, y siempre la ha llamado la 'Granny's tiara' (la tiara de la abuela).

La tiara de colmena Boucheron o la tiara de Greville

Esta joya fue parte de la herencia que Margaret Greville, socialite, filántropa y amiga íntima de la reina Mary, dejó a la reina madre. En 1942 esta tiara junto con el resto de piezas de Greville pasaron a formar parte del joyero real. Esta tiara de platino y diamantes fue diseñada en 1921 por Lucien Hirtz, el diseñador de entonces de la casa Boucheron de París. En 1953 la reina madre la llevó a Cartier para hacerle ciertos cambios, le añadió algunos diamantes y le dio una forma algo más triangular.

En 2002, la heredó la reina Isabel II, quien, a diferencia de su madre que la llevó en multitud de ocasiones, nunca la ha lucido en público. La reina se la regaló a Camilla de Cornualles cuando se casó con el príncipe Carlos en 2005. Esta tiara con un diseño de colmena y decenas de brillantes se ha convertido en la seña de identidad de la duquesa de Cornualles quien forró la base de la tiara de un terciopelo beis para hacerla coincidir con el color de su pelo.

La tiara de los Estuardo

Anoche Máxima de Holanda dio el do pecho con la tiara más espectacular que tiene el joyero real holandés, al tiempo que hacía un guiño a la monarquía británica, pues los orígenes de esta tiara están ligados a la familia real inglesa. Su pieza central, el imponente diamante de los Estuardo que la corona, es uno de los diamantes más grandes del mundo, con casi 40 quilates y fue adquirido por la reina Mary II de Inglaterra y el rey Guillermo III después de casarse.

El diamante fue primero un broche y después un collar y viajó de Holanda a Gran Bretaña en multitud de ocasiones hasta que, en 1897 la reina Emma ordenó diseñar una tiara con él para la investidura de su hija, la reina Wilhelmina. La tiara pasó después a la reina Juliana, quien la convirtió en una de sus favoritas. Después de ella, ha sido Máxima de Holanda quien la ha vuelto a llevar, pues la reina Beatriz jamás la lució en público. Existen dos versiones de esta tiara, la más sencilla es sin el inmenso diamante de Estuardo coronando la pieza y la otra, la que usó ayer la reina Máxima, su versión más ostentosa y espectacular.

La tiara del nudo del amor (Love's Knot)

Kate Middleton llevó anoche, una vez más, una de las piezas que con más frecuencia llevó Diana de Gales. Se trata de la tiara Love's Knot, una joya que en realidad nunca perteneció a lady Di, sino que fue un préstamo de Isabel II a su nuera y que regresó al joyero real después de su divorcio. Fue la reina madre quien, en 1913, encargó a la casa Garrard hacer una réplica de la tiara homónima que perteneció a uno de los hijos del rey Jorge III, el duque de Cambridge. Mientras que la pieza original se quedó en Alemania, la versión de la reina madre se convirtió con Diana de Gales y la gran influencia que esta tuvo en el mundo de la moda, en una de las joyas más admiradas del joyero real británico.

Una original tiara compuesta por diamantes y perlas que la reina Isabel II le ha prestado a la duquesa de Cambridge en varias ocasiones quien continúa dándole ese halo fashionista que ya consiguiera la icónica lady Di.

La tiara collar holandesa de zafiro Anoche la representación de la familia real holandesa se vio ampliada gracias a la presencia de la princesa Mabel, viuda del príncipe Friso, quien falleció en un accidente de esquí, y que reside en Londres con sus hijos. Al tratarse de un miembro de una casa real y de un banquete de gala, Mabel de Holanda aprovechó para lucir una de las piezas más versátiles del joyero real neerlandés: la tiara collar de zafiros.

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