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Historias ocultas y secretos inexplorados en un nostálgico viaje al colorido mundo de He-Man

El documental "Por el Poder de Grayskull: la historia definitiva de He-Man y los Amos del Universo" es una excusa para que los que fueron chicos en los '80 se vuelvan a conectar con su niñez.

Los muñecos de He-Man marcaron a fuego una década.

Según la Real Academia Española, la palabra fantasía, en una de sus acepciones, significa "grado superior de la imaginación, en cuanto se inventa o produce". Durante la niñez es en donde más aflora esta característica en la vida de alguien. Cuando sos un nene, todo puede pasar por tu cabeza porque el juego es un estado mental. No hay límites: te transformás en policía, ladrón, científico, luchador, médico, periodista, jugador de fútbol o guerrero. También podés tener el mayor poder del universo, como tu personaje favorito.

El documental Por el Poder de Grayskull: la historia definitiva de He-Man y los Amos del Universo, de 2017, explora con un nivel de detalle milimétrico el inicio, apogeo y derrumbe del imperio construido por los fabricantes de los muñecos de He-Man. El mundo del protector de Eternia es desmenuzado así, desde su creación como un juguete por la compañía Mattel, la aparición de los mini-cómics, la popular serie animada de televisión producida por Filmation, la fallida película de los '80 y hasta el relanzamiento de hace algunos años.

 

La creación del muñequito fue una búsqueda surgida de un fracaso. La empresa Mattel rechazó un contrato con George Lucas para fabricar el merchandising de Star Wars porque había "otros superadores". Pero ninguno de esos les funcionó. Encima, nunca imaginaron el éxito de la saga de Luke Skywalker, que convirtió a Kenner en líder indiscutido del mercado a fines de los '70. He-Man nació como un manotazo de ahogado.

Una de las historietas donde He-Man se cruzó con Superman.

Si bien tuvo reinicios, reboots y reinvenciones comiqueras en el medio, la serie animada es la base para lo que vino después. Allí, el Príncipe Adams es el heredero del trono de Eternia, pero también tiene otra cara. Cuando saca su espada en el portón del castillo de Grayskull, convoca a todo el poder: es entonces que se transforma en He-Man, el protector del universo, un soldado que lucha contra el maligno Skeletor y sus secuaces.

A través de entrevistas, material de archivo, voces en off y una precisa recopilación de bocetos de todos los personajes de Amos del Universo, cada uno de los que intervino en su génesis cuenta su parte en el engranaje de ese rompecabezas. El documental mantiene el mismo espíritu nostálgico de la serie The toys that made us, que bucea en el origen de los juguetes más vendidos de los Estados Unidos.

También disecciona a algunos spin-off y crossovers. Por un lado, el surgimiento de She-Ra a través del universo diverso que habitaba con los personajes más glamorosos; por otro, la extraña vinculación de He-Man con Superman. Hay algunos números sacados por DC Comics donde el vigilante de Eternia se cruza con el hombre de acero.

Dirigido por Randall Lobb y Robert McCallum, Por el Poder de Grayskull: la historia definitiva de He-Man y los Amos del Universo saca a la luz secretos sobre uno de los personajes de ficción más importantes de la década del '80. Las entrevistas a dos de los actores del film de 1987, que significó el principio del final de su imperio, son reveladoras: reflejan por qué, de un momento para el otro, todo se derrumbó.

Dolph Lundgren (He-Man) y Frank Langella (Skeletor) dieron detalles insólitos de la filmación: los actores se desmayaban por la gran cantidad de maquillaje que tenían, hubo un profundo recorte presupuestario en las secuencias finales que eran clave para la resolución de la historia y tuvieron severas complicaciones para la puesta de algunas escenas de luchas de espada.

Una de las declaraciones de Langella muestra la debacle que estaba por empezar. El actor, reconocido por su trabajo dramático, fue convocado para hacer del máximo villano. Según contó, quiso participar aunque nunca leyó el guión, porque su hijo era ultrafanático. "Corría por toda la casa con su pijama diciendo que tenía el poder. No podía decir que no. Cuando terminamos de ver la película, en una función privada, se quedó dormido", recordó, con algo de tristeza.

Hay una tele de tubo color. El sillón marrón está repleto de muñecos. He-Man cabalga a Battle Cat. A su lado, está Man-at-arms. Atrás, los acompañan Teela, Man-E-Faces y Ram-Man. Sorceress espía desde el costado. Enfrente, aparece un ejército. Al jefe de los villanos, Skeletor, se le suman Hombre-Bestia, Mer-Man, Evil-Lyn y Trap-Jaw. La guerra está declarada entre el bien y el mal. El castillo de Grayskull está allí, en ese piso alfombrado. El nene tiene el escenario perfecto para la fantasía. Toma a He-Man y grita: "¡Yo tengo el poder!".

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